Desarrollando una Persona
Capturar los rasgos y necesidades clave de los clientes para guiar las decisiones de diseño
Una persona es un perfil ficticio, pero basado en una investigación, de un cliente clave.
Representa las necesidades, objetivos y comportamientos de las personas reales, describiéndolos de forma cercana y centrada en el ser humano. Los perfiles ayudan a los equipos a centrarse en las perspectivas de los usuarios y a tomar decisiones de diseño que reflejen experiencias reales, no suposiciones.
BUENAS PRÁCTICAS
Evite las suposiciones. Basa tu personalidad en datos, incluso si crees que conoces bien a la audiencia.
Capturar objetivos y barreras. Concéntrese en lo que la persona quiere lograr y en lo que se interpone en su camino.
Hazlo identificable. Agrega un nombre, una foto e incluso una cita para darle vida a la personalidad de tu equipo.
Pasos básicos
1. Comience con datos reales. Utilice entrevistas, encuestas, análisis o comentarios para capturar necesidades y desafíos reales.
2. Encuentra patrones clave. Busque comportamientos, frustraciones, motivaciones y objetivos comunes en sus datos.
3. Construye la personalidad. Incluya un nombre, una foto, un trabajo o rol y una breve historia que explique lo que les importa y lo que les impide hacerlo.
4. Ponlo a trabajar. Usa la personalidad para guiar tus decisiones de diseño. Pregúntate: "¿Ayudaría esto a nuestra personalidad?" al probar o priorizar ideas.
Beneficios
- Traduce datos en historias reales y relacionables para humanizar tu investigación.
- Se centra en lo que necesitan los clientes, no en lo que es más fácil de construir.
- Ayuda a los equipos a priorizar en función de los objetivos y los puntos débiles del usuario para guiar las decisiones.
- Alinea al personal y otras personas interesadas, con una comprensión compartida de las personas a las que sirve.
Nuestros recursos recomendados
Utilice personas cuando necesite resumir los hallazgos de la investigación de forma fácil de recordar y aplicar. Son especialmente útiles en las primeras etapas del proceso de diseño, al definir el problema, generar ideas o priorizar funciones y servicios. Las personas mantienen a los equipos alineados y centrados en las personas reales que están detrás del problema.